El edificio está sediento

El edificio que ocupan ahora, antes estuvo vacío. El taller de transformación que existe hoy en ese lugar, antes no era eso y lo que era, no importa demasiado. Ahora las paredes  están coloreadas y tienen fotos.  Los juveniles han hecho suyo el edificio.  Un jovencito  entró e interrumpió la reunión:  

“Vine a a decirte que tengo casi todas A y B”,  dijo con una mezcla de orgullo y timidez.  El equipo aplaudió… celebró.  El quería contarles.  Ellos querían escuchar. No era visible, pero si mi cámara tuviera poderes especiales, hubiese captado el hilo de conexión salvadora entre el adolescente y el equipo de trabajo.   

Es un proyecto de transformación social. Allí se les cambia el rumbo de vida, LITERALMENTE. No es una frase bonita.  Es que allí entran con un futuro corto y salen con la vida extendida. Allí se burla a la muerte que ofrece la calle. Allí se trabaja para que tengan más opciones y escuchen mejores historias.

Estuve ayer con ellos e hice un recorrido. Ya no caben.  Les toca mudarse.  La escalera que les sirve de entrada a su lugar de transformación está adornada,  pero les queda pequeña. A pocos metros, hay un edificio sediento.  El plan ya está trazado y han comenzado a caminar. Gabriel Morales dirigió mis pasos en el edificio que aún permanece vacío. 

El modelo de prevención que se aplica en el proyecto, ha sido formado por las necesidades únicas de nuestra realidad borinqueña.  No es duplicidad de ningún país, es un modelo pensado, criollo y efectivo.  Con estrategias muy claras, está diseñado para llegar a la vida de los jóvenes, antes de que tomen la decisión equivocada.  Se trata de quitarles las pistola de las manos, antes de que maten o de que sean asesinados. Les enseñan el camino de la responsabilidad social y los transforman.  No les dan el pez, los enseñan a pescar.  Se trata de cambiarles el camino. Se trata de llegar  antes del error. ANTES. 

El edificio nuevo tendrá espacios para retarles a ser mejores. Allí habrá un teatro para que puedan crear.  Un cuarto de sonido para cambiar el ruido  de los tiroteos por el sonido de la música. Habrá un espacio para que hablen y exterioricen sus historias…  esas que arrancan lágrimas a quienes no hemos  sufrido ni la mitad de lo que ellos, a su corta edad, ya han padecido.

Allí aprenderán a soñar con un futuro distinto. Descubrirán que el esfuerzo y el trabajo es digno.  Aquel edificio está vacío…   No, espera,  no es cierto, está lleno de la posibilidad de una obra completada.  Las paredes están estropeadas, pero la luz insiste en entrar.   El patio que servirá para que cultiven sus huertos,  luce ya sus mejores verdes, demostrando que la tierra es fértil.   Los receptáculos alimentarán computadoras.   Los espacios vacíos quieren ser el lugar seguro al que lleguen esos jóvenes. El edificio está sediento. Huele a cambio. Huele a milagro. Huele a una juventud sanada.

¿Cómo explicarte lo que mis ojos vieron?  ¿Cómo contagiarte? ¿Cómo hacerte entender?  ¿Cómo decirte?   Caminé en el suelo de la transformación y  la posibilidad de ser parte de ello…          [insertar emoción] ¡me revoluciona!  

Es que mis ojos estaban mirando, pero mi corazón estaba siendo inspirado.  Es que quería “tener un millón de amigos” y contarles lo que vi. Decirles que podían ser parte de un proyecto efectivo. Pensaba en las familias simples. Esas que salen diariamente  y vencen el día difícil. Pensaba en los padres que llegan cansados a sentarse a hacer tareas. Pensé en el esfuerzo que se hace hoy para llevar a los niños a pasear sin gastar mucho.  Pensé en las noches duras del desempleo de los jefes y jefas de familias. Pensé en el negocio que no funcionó y pensé en los locales cerrados.  Pensé en la familia común y en sus retos de cada día. Pensé en ti…   que casi no puedes, pero que lo logras , un día a la vez. Pensé en las familias anónimas…   porque son esas familias las que construyen a Puerto Rico.  

Las familias anónimas son las que comprenden que la cárcel puede llegar al hogar del vecino. Son ellas las que enseñan a sus hijos el respeto por el compañero de clases.   Dentro de esos hogares, se habla con mucha tristeza al recordar que  la muerte a manos de la calle alcanzó a un amigo de la juventud. Esas viven en este suelo o en el extranjero, pero se duelen igual luego de ver las noticias. Esas familias conocen a un Puerto Rico mejor, porque son ellas quienes lo forman.  Son las que no dicen mucho…   pero lo hacen todo al decir “gracias” , al abrir la puerta a un anciano y al acompañar a sus hijos a los deportes.  Son las que no se rinden. Son las que no siempre salen en las noticias.

Pues bien, es tiempo de salir del anonimato. Es tiempo de decir con orgullo que los apellidos de tu familia colaboraron con un proyecto de transformación social. Sí. Es tiempo de decir que tu familia es parte de un proyecto más grande. Hoy es un buen día para cambiar el combo de un restaurante de comida rápida ( que sabes que ya  no son a $2.99) , por la donación a una causa mayor.  Come en casa esta vez y háblale a tus hijos de los héroes de Brega Bien. Diles que tu familia ayudó a quienes trabajan con jóvenes y entregan la vida en cada abrazo. Cuéntales que ellos pueden ser parte aunque no estén presentes. Diles que del pequeño tesoro de tu casa,  salió una porción para ayudar a un jóven que tiene menos que ustedes. Enséñales que al dar…  ¡el bien se multiplica!

¿Qué hacer?  Mira el vídeo y convéncete de que puedes hacer algo desde tu rutina y desde tu casa.

¿Y después? Dona $10.  No te pido más.  Porque sé lo difícil que pueda resultar…   dona $10.  Pero, si puedes donar más, ¡hazlo! Entra  a bregabien.com y con sólo algunos clicks y una tarjeta de crédito  o débito/crédito ,  serás parte de un proyecto grandioso.

¿Y después?  Llénate de orgullo, comparte este post  y comenta aquí o en twitter usando la siguiente frase y los siguientes hashtags :

“La familia [apellidos]   de  [pueblo]  cree en el proyecto de  #BregaBien y donó $10 para su nuevo edificio. #MovingBrega ”

¿Puedo hacer más?   Sí. Cambia tu foto de perfil por la misma que tiene  Brega Bien en facebook  y twitter. También puedes tomarte  una foto con tu familia haciendo el signo el de Brega Bien con la mano derecha.

Yo sé lo mucho que te ha costado criar y levantar a los tuyos. Sé que  tu familia #BregaBien y sé que tu conciencia social es muy valiosa. Es tiempo de salir del anonimato.  Espero ver tus comentarios.Yo hice mi parte y  pondré el de mi casa.

 

Heidy Norel

Apasionada fotógrafa de familia. Pionera de la fotografía de parto en Puerto Rico. Su trabajo fotográfico ha sido reseñado en Univisión Puerto Rico, el portal de noticias internacional BBC Mundo, el Blog de Baby Center en español y la revista estadounidense de partería Midwifery Today. Además, cursa estudios graduados en Psicología, con especialidad en Consejería. Actualmente se desempeña como creadora de contenido en Like Interactive.

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