Lo pequeño

Edward Alexander corrió  debajo del sol y un ratito después, se sentó en una sombra  y besó a Elena Isabel en la mejilla.  “Hermanita”;  así la conoce y así  la ama…   ¿quién puede negarlo? ¡Si compartió con ella los dulces! Se quieren en pedacitos.  Se sientan uno al lado del otro, se toman de la mano, se ríen muchas veces  de lo mismo y -si tenemos suerte-  a la misma vez.

La estatura de Elizabeth y Edward ha sido ajustada. No se trata de que fueran muy altos sino de que la vida, sentados en el suelo, resulta un poco más valiosa. Guardan en sus manos grandes unas manos más pequeñas y  al caminar, sus ojos miran hacia abajo. Maravillosamente, no es un error de postura ¡Es que miran a sus hijos!

Los hijos nacen para que sus padres no olviden lo pequeño. Aquella tarde, Edward Alexander señaló una mariposa y Elizabeth se acercó  para mostrarles algunas más.  Edward tomó en brazos  a Elena Isabel y aunque no tenía corona ni traje, aquella niña era princesa.

Lo pequeño.  Eso de mirarse  a los  ojos por dos segundos y sonreír, justo antes de comenzar a correr detrás de los niños. Eso de que los besos sanan, literalmente.  Eso de que las palabras se oyen mejor  cuando la pronunciación es incompleta y las sílabas están mal puestas. Lo pequeño. Eso de saber que el tiempo pasa muy rápido y que apenas ayer sólo cabían en sus brazos.

 

Heidy Norel

Apasionada fotógrafa de familia. Pionera de la fotografía de parto en Puerto Rico. Su trabajo fotográfico ha sido reseñado en Univisión Puerto Rico, el portal de noticias internacional BBC Mundo, el Blog de Baby Center en español y la revista estadounidense de partería Midwifery Today. Además, cursa estudios graduados en Psicología, con especialidad en Consejería. Actualmente se desempeña como creadora de contenido en Like Interactive.

More Posts - Website

Follow Me:
TwitterFacebookPinterest

Si te gustó, compártelo

Comments

comments